El estilo preppy es una corriente de moda que remite a la estética tradicional de las universidades privadas del noreste de Estados Unidos, especialmente las de la Ivy League. Este estilo, que surgió a mediados del siglo XX, se caracteriza por un enfoque elegante, clásico y pulcro que refleja el prestigio y la exclusividad de estas instituciones educativas. Aunque nació en un contexto académico, su influencia se ha expandido ampliamente y continúa siendo una tendencia de moda popular en diversas partes del mundo.
Orígenes del estilo preppy
El término «preppy» proviene de «preparatory school», es decir, escuelas preparatorias, las cuales son instituciones privadas de élite que preparan a los estudiantes para la universidad. Durante las décadas de 1940 y 1950, los jóvenes de familias adineradas asistían a estas escuelas y adoptaban un estilo de vestimenta que reflejaba su estatus social y su entorno académico. Este estilo fue adoptado posteriormente por las universidades Ivy League, y así comenzó su camino hacia una moda reconocida.
Las prendas esenciales del vestuario preppy abarcaban camisas oxford, suéteres tejidos, faldas a cuadros, chaquetas de tweed, mocasines y calzado náutico, y en conjunto este estilo proyectaba orden, pulcritud y una elegancia aparentemente espontánea.
Características del estilo preppy
Sencillez y elegancia: El estilo preppy es conocido por su enfoque en líneas limpias y cortes clásicos. La ropa está diseñada para ser atemporal, evitando las tendencias efímeras de la moda.
Paleta de colores y patrones: Los colores predominantes son los tonos pastel, azul marino, blanco, verde bosque y burdeos. Los estampados como rayas, cuadros escoceses y motivos náuticos son comunes y añaden un toque distintivo.
Materiales de calidad: Las prendas del estilo preppy suelen confeccionarse con telas de alta gama, entre ellas algodón, lana o incluso cachemir, lo que no solo garantiza una mayor resistencia, sino que además refuerza una apariencia de sofisticación sobria.
Accesorios distintivos: Los cinturones trenzados, las corbatas de regimiento, los pañuelos de bolsillo y las cintas para el cabello figuran entre los complementos que enriquecen este estilo, ofreciendo un matiz más personal y elegante.
El resurgimiento y la influencia del estilo preppy
Aunque el estilo preppy alcanzó su popularidad máxima en los años 80, en la actualidad ha vuelto a cobrar una presencia notable. Numerosas marcas reconocidas han incorporado rasgos preppy en sus líneas, lo que ha permitido que nuevas generaciones redescubran este enfoque clásico. Asimismo, el impulso de la cultura pop y de series televisivas que se desarrollan en escuelas de élite ha ayudado a mantener viva la estética preppy.
Consejos para adoptar el estilo preppy
Si quieres sumar piezas de estilo preppy a tu vestuario, ten en cuenta estos consejos:
1. Apuesta por prendas esenciales: Algunas camisas de algodón bien confeccionadas, un blazer de buena factura y unos chinos versátiles pueden convertirse en la base sólida de tu estilo preppy.
2. Juega con colores y patrones: Aunque el estilo preppy destaca por su discreción, puedes explorar estampados y mezclas de tonos que expresen tu personalidad sin dejar de lado la esencia de este estilo.
3. Atención al detalle: Los detalles sutiles pueden transformar por completo el estilo preppy. Elige accesorios seleccionados con esmero que añadan un aire de elegancia a tu atuendo.
La moda preppy, que combina herencia clásica con toques contemporáneos, continúa representando un emblema de refinamiento y distinción. Al asumir sus bases esenciales y explorar su adaptabilidad, es posible proyectar un estilo propio que transmita elegancia y carácter a lo largo del tiempo.
